Ilustración de portada del artículo sobre errores de SEO: una lupa que examina un documento en tonos azules y verde.

Estás haciendo el SEO de tu web mal: Cómo corregir los errores más comunes y disparar tu tráfico orgánico

La mayoría de webs que revisamos en Vandelay no tienen un problema de SEO exótico: repiten los mismos ocho o diez fallos, y casi todos se arreglan sin tocar el código a fondo. Abajo están esos errores, uno por uno, con la corrección concreta y el criterio para saber si ya lo tienes bien.

El orden no es casual: los primeros son los que más veces bloquean el tráfico orgánico de una web pequeña o mediana.

¿Cuáles son los errores de SEO más comunes en una web?

Los diez errores que más se repiten son: elegir palabras clave por volumen ignorando la intención de búsqueda, dejar sin escribir títulos y meta descripciones, publicar páginas sin un H1 con contenido, no medir los Core Web Vitals, escribir para llegar a un número de palabras, generar URLs duplicadas sin canonical, descuidar la experiencia móvil, no enlazar internamente, tener el Perfil de Empresa de Google abandonado y no mirar nunca los datos de Search Console.

A esa lista clásica hay que sumarle uno nuevo y grande: no haber adaptado nada desde que Google muestra resúmenes de IA en los resultados.

¿Estoy eligiendo las palabras clave sin mirar la intención de búsqueda?

Si eliges keywords ordenando un listado por volumen de búsqueda y te quedas con las de arriba, sí. El volumen te dice cuánta gente busca; no te dice qué espera encontrar, y esa segunda parte decide si tu página puede posicionar.

Cómo corregirlo:

  • Antes de escribir, busca la keyword en Google y mira qué formato ocupa el top 10: si son fichas de producto, un artículo informativo no va a entrar; si son guías, una landing comercial tampoco.
  • Clasifica cada keyword en informativa (quiere entender algo), comparativa (está eligiendo entre opciones) o transaccional (quiere comprar o contratar) y asígnale el tipo de página que corresponde.
  • Para descubrir las preguntas reales, usa el informe de Rendimiento de Google Search Console filtrado por consultas que contengan “cómo”, “qué” o “cuál”: son búsquedas por las que ya apareces, con datos tuyos, no estimaciones.
  • Completa con el autocompletado de Google y el bloque “Otras preguntas de los usuarios” de la propia SERP.

¿Qué elementos on-page se me están quedando sin optimizar?

Los cuatro de siempre: el título, la meta descripción, el H1 y la URL. Y no es un problema de nicho: según el capítulo de SEO del Web Almanac 2025 de HTTP Archive, en 2025 la meta descripción solo aparecía en el 67,7 % de las páginas de escritorio y el 67,2 % de las móviles, después de caer desde el 71 % de 2022. Es decir, un tercio de la web sigue sin ella. La misma fuente sitúa los elementos H1 no vacíos en el 66 % de las páginas, tanto en escritorio como en móvil: una de cada tres páginas no tiene un H1 con contenido.

Cómo corregirlo:

  • Un título único por página, que incluya la keyword principal y no sea una plantilla repetida en todo el sitio.
  • Una meta descripción escrita a mano para las páginas que te importan. Google no siempre la usa, pero cuando la usa es tu texto de venta en la SERP; si no la escribes, decide él.
  • Un solo H1 por página, con texto real dentro. Comprueba que tu plantilla no lo esté usando para el logo o para un elemento vacío.
  • Debajo, H2 y H3 que sean las preguntas que hace tu cliente, no etiquetas genéricas del tipo “Servicios” o “Nuestra filosofía”.
  • URLs cortas y descriptivas, sin fechas ni parámetros innecesarios.

¿Mi web es lenta? Los tres números que hay que mirar

“Rápida” o “lenta” no es una opinión: son tres métricas con umbral oficial, los Core Web Vitals. LCP (cuánto tarda en pintarse el elemento principal) debe quedarse en 2,5 segundos o menos, INP (cuánto tarda la página en responder a una interacción) en 200 milisegundos o menos y CLS (cuánto se mueve el contenido mientras carga) en 0,1 o menos, todo medido en el percentil 75 de las visitas. Si tu auditoría todavía habla de FID, está desactualizada: INP lo sustituyó como Core Web Vital en marzo de 2024.

El problema está en móvil. El capítulo de rendimiento del Web Almanac 2025 registra que en 2025 solo el 48 % de los sitios móviles alcanzaba una valoración “buena” en Core Web Vitals, frente al 56 % en escritorio, aunque la cifra móvil sube año a año (36 % en 2023, 44 % en 2024 y 48 % en 2025). El cuello de botella es la carga: el 74 % de las páginas de escritorio logra un LCP “bueno” frente al 62 % en móvil, y en móvil casi se duplica la tasa de experiencias “pobres” (13 % frente a 7 %).

Cómo corregirlo:

  • Empieza por el informe de Core Web Vitals de Search Console, que usa datos de usuarios reales, y trabaja primero los grupos de URLs marcados en rojo.
  • Para bajar el LCP: comprime las imágenes y sírvelas en WebP o AVIF, y no cargues en diferido la imagen principal de la página, que es justo la que se mide.
  • Para bajar el CLS: reserva el espacio de imágenes, anuncios y banners de cookies indicando ancho y alto, para que nada empuje el contenido al aparecer.
  • Para bajar el INP: quita scripts de terceros que no estés usando de verdad (píxeles de campañas apagadas, chats, mapas embebidos).
  • Después, caché y CDN. Son útiles, pero no arreglan una plantilla que carga cinco fuentes y ocho scripts.

¿Cuántas palabras tiene que tener un artículo para posicionar?

Ninguna cifra concreta. Google lo dice en su documentación sobre contenido útil, donde plantea como señal de alarma preguntarse si estás escribiendo hasta un número de palabras determinado porque has leído que Google tiene una cifra preferida, y responde en la misma frase que no la tienen.

Los “mínimos de 1.500 palabras” que circulan por ahí (este mismo artículo lo recomendaba en su versión de 2024) no son un requisito del buscador, y perseguirlos es lo que produce introducciones de tres párrafos que no dicen nada. La extensión correcta es la que necesita la pregunta: si se responde en 400 palabras, escribe 400.

Cómo corregirlo:

  • Fija como objetivo la cobertura, no el recuento: haz la lista de preguntas que el lector tendrá después de leerte y comprueba que ninguna se queda fuera.
  • Responde en la primera frase de cada apartado y desarrolla después. Vale para el lector que escanea y para los sistemas que extraen fragmentos.
  • Revisa tus artículos largos y borra los párrafos que podrían estar en cualquier otro artículo del sector.

¿Google penaliza el contenido duplicado?

No es una penalización, es una consolidación. Cuando Google encuentra varias URLs con el mismo contenido, agrupa el conjunto y elige una versión canónica para mostrar en resultados; el riesgo no es un castigo, es que la elegida no sea la que a ti te interesa y que el resto de URLs no aporten nada.

Además, el duplicado que de verdad afecta a una web suele ser interno y accidental, no plagio: fichas de producto casi idénticas, filtros y ordenaciones que generan URLs nuevas, paginaciones, parámetros de campañas o la misma página accesible con y sin barra final.

Cómo corregirlo:

  • Declara una etiqueta canonical en cada página apuntando a la versión que quieres que se indexe.
  • Redirige con 301 las variantes históricas (con www y sin www, http y https) a una sola.
  • En el informe de Indexación de Search Console, revisa los avisos de páginas duplicadas y comprueba cuál ha elegido Google como canónica en cada grupo.
  • Si tienes cientos de fichas con la descripción del fabricante, reescribe primero las de los productos que más venden.

¿Sigue importando la experiencia móvil si Google ya indexa en mobile-first?

Importa más, precisamente porque ya no es una transición pendiente. Google completó la migración al índice mobile-first en octubre de 2023: la versión móvil de tu web es la que se rastrea e indexa, y lo que no esté ahí, para el buscador no existe.

Cómo corregirlo:

  • Comprueba que el contenido, los enlaces y los datos estructurados de la versión móvil son los mismos que los de escritorio. El error clásico es esconder bloques enteros en móvil “para aligerar”.
  • Revisa la web en un móvil real, no solo redimensionando el navegador: botones que se pueden pulsar sin apuntar, formularios usables con una mano, texto legible sin zoom.
  • Si el diseño responsive se te queda corto en varias plantillas a la vez, el problema es del tema, no de páginas sueltas: parchear una a una no te va a sacar del rojo.

¿Estoy desaprovechando mis enlaces internos?

Casi seguro, si tus enlaces internos son solo el menú y el pie de página. El enlazado interno es lo que indica qué páginas de tu web son las importantes y ayuda a que Google llegue a las que están más escondidas.

Cómo corregirlo:

  • Define qué páginas quieres impulsar (normalmente las de servicio o categoría) y enlázalas desde los artículos que traten ese tema.
  • Usa anchor texts descriptivos: “auditoría de SEO técnico” en lugar de “haz clic aquí”.
  • Cada vez que publiques algo, añade enlaces desde dos o tres contenidos antiguos relacionados. Es el paso que casi todo el mundo se salta.
  • Busca páginas huérfanas: contenido publicado al que no apunta ningún enlace interno.

¿Tengo abandonado el SEO local?

Si tienes local físico o zona de servicio y no has tocado tu ficha desde que la creaste, sí. Y ojo con el nombre: el producto ya no se llama Google My Business, sino Perfil de Empresa de Google (Google Business Profile), y se gestiona desde la búsqueda y Maps.

Cómo corregirlo:

  • Reclama y verifica el Perfil de Empresa de Google si aún no lo has hecho.
  • Mantén dirección, teléfono, horarios y horarios especiales de festivos actualizados, y que coincidan exactamente con los de tu web.
  • Pide reseñas de forma sistemática y responde a todas, también a las malas.
  • Incluye señales de localización en el contenido de la web: ciudad y barrio en títulos y textos de las páginas de servicio, no solo en el pie. Lo desarrollamos en la guía de SEO local con IA.

¿Estoy dejando fuera las imágenes y el vídeo?

Si tu contenido es solo texto corrido, te estás perdiendo búsquedas que ocurren fuera del buscador de texto. YouTube es el segundo sitio donde la gente busca después de Google, y las imágenes bien etiquetadas aparecen en la pestaña de imágenes y en los resultados enriquecidos.

Cómo corregirlo:

  • Escribe un atributo alt que describa lo que se ve en la imagen; si la keyword encaja de forma natural, bien, y si no, describe igualmente.
  • Nombra los archivos antes de subirlos: “reforma-cocina-barcelona.webp”, no “IMG_4471.jpg”.
  • Si grabas vídeo, publícalo también en YouTube con título y descripción trabajados, y en la web acompáñalo de una transcripción o un resumen en texto.
  • Las infografías propias siguen siendo de lo poco que otros sitios enlazan por iniciativa propia.

¿Cómo sé si mi SEO está funcionando?

Con dos herramientas gratuitas y una revisión mensual: Google Search Console para lo que pasa antes del clic y Google Analytics 4 para lo que pasa después. Si tu cuadro de mando todavía habla de Universal Analytics, no está midiendo nada: dejó de procesar datos en julio de 2023 y hoy solo existe GA4, que trabaja con eventos y con la tasa de interacción (engagement rate), no con las métricas de rebote de la versión antigua.

Cómo corregirlo:

  • En Search Console, revisa cada mes impresiones, clics, CTR y posición media por consulta y por página. Una página con muchas impresiones y CTR bajo no necesita más contenido: necesita mejor título y mejor meta descripción.
  • En GA4, marca como conversiones los eventos que te importan (formulario enviado, llamada, presupuesto) y mira el tráfico orgánico por página de destino.
  • Compara siempre contra el mismo periodo del año anterior, no contra el mes pasado: el SEO tiene estacionalidad.
  • Fija una revisión periódica de indexación y errores en Search Console en lugar de esperar a que caiga el tráfico.

¿Mi web lleva meses sin tocarse?

Publicar por publicar no sirve, pero dejar el contenido congelado tampoco: los datos, los precios, los nombres de producto y las capturas de pantalla envejecen, y un artículo desactualizado resta credibilidad al resto.

Cómo corregirlo:

  • Antes de escribir contenido nuevo, actualiza el que ya tiene impresiones en Search Console. Cuesta menos y rinde antes.
  • Revisa una vez al año los artículos que citen cifras, herramientas o nombres de producto, que es justo lo que más cambia.
  • Si actualizas de verdad el contenido, cambia la fecha de modificación; si solo cambias una coma, no lo hagas.
  • Un calendario editorial realista de dos publicaciones al mes bien hechas rinde más que diez de relleno.

¿Estoy ignorando los resúmenes de IA y la búsqueda generativa?

Este es el error más caro de 2026 y el que menos gente ha corregido. Cuando aparece un resumen de IA en Google, el clic hacia resultados tradicionales cae: el Pew Research Center midió con datos de navegación real de 900 adultos estadounidenses y 68.879 búsquedas durante marzo de 2025 que los usuarios que se encontraron un resumen de IA hicieron clic en un resultado tradicional en el 8 % de las visitas, frente al 15 % de quienes no lo vieron; y solo en el 1 % de las visitas pincharon en un enlace del propio resumen.

Dicho de otra forma: parte de tus impresiones ya no se van a convertir en visitas, y la partida se juega en si tu contenido es la fuente que el resumen usa y menciona. Esa es la disciplina que hoy se llama GEO o AEO, y sustituye al viejo consejo de “optimiza para búsqueda por voz”: el lenguaje conversacional sigue importando, pero el destinatario ya no es un altavoz, es un modelo que lee, extrae y cita.

Cómo corregirlo:

  • Estructura cada contenido en preguntas reales como encabezados y responde en la primera frase. Un muro de texto sin encabezados es prácticamente inextraíble.
  • Da datos concretos, con fuente nombrada y enlazada, y fecha. Es lo que diferencia una página citable de una página genérica.
  • Añade una sección de preguntas frecuentes con las dudas que te llegan por teléfono o por formulario, escritas tal cual las hace el cliente.
  • Empieza a medir menos el clic y más la mención: si tu marca aparece o no cuando alguien pregunta por tu categoría. Lo explicamos en detalle en cómo afectan los AI Overviews al tráfico.

¿Estoy consiguiendo enlaces de la manera correcta?

Los backlinks siguen contando, y comprarlos a granel sigue siendo la peor forma de conseguirlos. Un enlace vale por el sitio del que viene y por el contexto en el que está, no por el número.

Cómo corregirlo:

  • Busca menciones de tu marca sin enlazar y pide que las enlacen: es la vía con mejor tasa de éxito porque el contenido ya existe.
  • Publica algo que otros necesiten citar: datos propios, casos con cifras, herramientas o plantillas.
  • Colabora con medios y webs de tu sector con contenido que aporte, no con textos de relleno que solo existen para colocar el enlace.
  • Revisa tu perfil de enlaces cada cierto tiempo para detectar patrones raros heredados de agencias anteriores.

¿Por dónde empiezo el lunes?

Por lo que se arregla en una mañana y tiene efecto inmediato. Este es el orden que seguimos nosotros en una primera intervención:

  1. Abre Search Console y localiza las páginas con muchas impresiones y CTR bajo. Reescribe sus títulos y meta descripciones.
  2. Comprueba que tus diez páginas principales tienen un H1 con contenido y encabezados H2 que sean preguntas.
  3. Mira el informe de Core Web Vitals en móvil y ataca primero el LCP: imagen principal comprimida y sin carga diferida.
  4. Revisa canonicals y redirecciones de las variantes duplicadas.
  5. Añade enlaces internos desde tus artículos hacia las páginas de servicio que quieres posicionar.
  6. Reestructura tus dos o tres contenidos más importantes para que puedan citarse por fragmentos.

El SEO no premia el arranque intenso, premia la constancia: corregir estos errores cambia poco en una semana y mucho en seis meses. Si quieres que revisemos qué está fallando en tu caso concreto, puedes ver cómo trabajamos el posicionamiento en motores generativos o escribirnos y lo miramos contigo.

¿Qué otros errores y mitos del SEO pueden estar frenando mi web?

Cuatro fallos más que se repiten en las auditorías y no generan ningún aviso en Search Console: el mito del sandbox, el exceso de palabras clave, los enlaces rotos y el SEO trabajado a espaldas del resto del marketing.

Mi web es nueva y no aparece: ¿es el sandbox de Google?

El llamado sandbox de Google es la explicación clásica a por qué una web recién lanzada tarda en ganar visibilidad: un periodo en el que el buscador limita el alcance de los sitios nuevos hasta que puede evaluar su contenido y comprobar que no son spam. Tenga o no ese nombre, la salida es la misma: contenido original pensado para tu público, enlaces conseguidos de forma natural y títulos y textos optimizados para las palabras clave relacionadas. La publicidad de pago da resultados antes que el orgánico, pero no acorta el trabajo de fondo. Y si tu web lleva demasiado tiempo sin despegar, descarta primero cualquier práctica de spam.

¿Estoy repitiendo la palabra clave hasta el aburrimiento?

Meter la keyword en cada frase, cada etiqueta meta y cada alt es uno de los errores más antiguos y sigue apareciendo: perjudica la lectura y no ayuda a posicionar. Úsala donde encaje de forma natural en títulos, descripciones, imágenes y enlaces, y dedica el esfuerzo a la calidad del contenido, no al recuento. Piensa en temas completos más que en keywords sueltas: agrupar los contenidos relacionados alrededor de un artículo pilar demuestra autoridad en tu nicho mejor que diez posts finos sobre lo mismo.

¿Tengo enlaces rotos y la base técnica descuidada?

Un enlace roto es una mala experiencia para el usuario y un callejón sin salida para el rastreador. Pasa periódicamente un rastreador como Screaming Frog o Sitebulb, corrige o redirige los enlaces que devuelvan error y aprovecha la misma auditoría para revisar lo que no se ve: que el robots.txt no bloquee nada importante, que el sitemap XML esté actualizado, que todo el sitio sirva por HTTPS y que las páginas clave lleven datos estructurados (schema), incluidos los de preguntas frecuentes.

¿Trabajo el SEO aislado del resto del marketing?

El SEO no puede operar en un silo. Alinea el calendario de contenidos con los objetivos de posicionamiento, usa las redes sociales para amplificar lo que publicas, aprovecha los datos de tus campañas de pago (qué búsquedas convierten) para decidir qué páginas orgánicas priorizar y trata las relaciones con medios como fuente de menciones y enlaces naturales. Si usas herramientas de IA para generar borradores, revisa y edita siempre: la voz y el criterio tienen que seguir siendo humanos.

Este artículo forma parte de nuestra guía sobre posicionamiento SEO y GEO. Si prefieres que lo hagamos por ti, mira nuestro servicio de posicionamiento SEO y GEO. Relacionado: Qué es Google Search Console: Guía completa · GEO: cómo lograr que la IA cite tu marca.

Sobre el autor

Jehiel Ramos

· CEO y consultor digital

Jehiel Ramos es CEO y consultor digital en Vandelay, la agencia de marketing digital que fundó en Barcelona en 2020. Con más de diez años de experiencia en marketing digital, dirige la estrategia de los clientes de la agencia en posicionamiento SEO y GEO (visibilidad de marca en Google y en asistentes como ChatGPT, Gemini y Perplexity), campañas de Google Ads y Meta Ads, diseño web orientado a conversión y automatización de marketing con inteligencia artificial, siempre con un enfoque de retorno medible y no de métricas de vanidad. Escribe en el blog de Vandelay sobre la evolución de la búsqueda, la publicidad digital y la IA aplicada al marketing, con datos verificados en fuentes primarias. Puedes contactar con él en vandelay@vandelay.es o a través de su perfil de LinkedIn.

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