Si alguna vez has pasado el ratón por encima de un resultado de Google para ver a qué web te llevaba antes de pinchar, es probable que ya no te funcione. Desde finales de agosto de 2026, Google ha empezado a enrutar los enlaces de sus resultados a través de redirecciones goto: en lugar de apuntar directamente al sitio de destino, el enlace pasa antes por una dirección del tipo google.com/goto?url= con la URL final codificada.
Para quien busca, el cambio es casi invisible. Para quien mide, no tanto: las herramientas que leen la página de resultados de Google se han quedado sin poder ver a qué web apunta cada posición. Y como suele pasar con estos movimientos, hay una parte confirmada por Google, otra documentada por la prensa especializada y una tercera que todavía no se puede afirmar. Vamos con las tres por separado.
Qué son las redirecciones goto de Google
Antes de las redirecciones goto de Google, cuando el buscador te mostraba un resultado, el enlace del título apuntaba a la dirección real de esa página. Podías copiarla, verla en la barra de estado del navegador o leerla en el código fuente de la página de resultados.
Con las redirecciones goto se añade un salto intermedio. El enlace apunta a google.com/goto con la URL de destino codificada en un parámetro, y solo cuando alguien hace clic Google le manda al sitio final. Search Engine Land lo resumió así el 27 de agosto de 2026: Google ha añadido un salto de redirección a los enlaces de los resultados que pasa por google.com/goto?url=[hashURL] antes de llevar al usuario a la página de destino.
La consecuencia técnica es la que importa: la dirección de destino deja de estar legible en el HTML de la página de resultados. Quien quiera saber qué web ocupa cada posición ya no puede limitarse a leer el código; tendría que seguir cada redirección una por una, y una sola página de resultados puede contener decenas de enlaces.
Cuándo se ha desplegado y qué ha dicho Google exactamente
La cronología documentada es corta y conviene tenerla clara, porque en el sector circulan versiones muy distintas.
- Verano de 2026. Los primeros avistamientos de las redirecciones goto de Google se registran en julio. Según Search Engine Land, Google llevaba «un par de meses» probando el cambio antes de que se hiciera visible de forma masiva.
- 26 de agosto de 2026. Google confirma el despliegue a Search Engine Roundtable. Es la única declaración oficial que existe sobre el tema.
- Finales de agosto de 2026. Se observa un despliegue cercano al 100 % a través de varios proveedores de IP residenciales, según el mismo reporte.
La declaración de Google, atribuida a un portavoz sin nombre, es deliberadamente genérica: «Tenemos una larga trayectoria desplegando medidas técnicas contra formas cambiantes de abuso, y tomamos medidas con regularidad para proteger nuestros servicios y a nuestros usuarios».
Aquí hay un matiz que casi todos los titulares se saltaron y que conviene subrayar: Google no dijo que el objetivo fueran los rastreadores, las herramientas de posiciones ni las empresas de IA. Esa lectura es la interpretación del sector —la firmaron, entre otros, Barry Schwartz y Derek Perkins—, no una afirmación de la compañía. Es una interpretación razonable a la vista del contexto, pero sigue siendo una interpretación.
El pleito con SerpApi: el contexto que explica la medida
Ese contexto tiene nombre propio. En diciembre de 2025, Google demandó a SerpApi ante el Tribunal de Distrito para el Distrito Norte de California por dos supuestas infracciones de la Digital Millennium Copyright Act (DMCA): elusión de medidas tecnológicas de protección y tráfico de tecnología para eludirlas. Google alegaba que SerpApi sorteaba «SearchGuard», su sistema antirrastreo.
SerpApi pidió el archivo argumentando que acceder a páginas públicamente visibles no es elusión: «imitar no es una infracción», sostuvo, y resolver un captcha o simular el comportamiento de un navegador no equivale a «forzar una cerradura o taladrar una pared».
El 20 de julio de 2026 el tribunal le dio la razón en lo esencial y desestimó ambas reclamaciones DMCA, aunque con matices: las referidas a resultados sin contenido protegido por copyright quedaron desestimadas de forma definitiva, y las referidas a resultados con contenido protegido se desestimaron con posibilidad de enmienda, dando a Google 21 días para presentar una demanda corregida. El tribunal sí rechazó el argumento de SerpApi de que Google careciera de legitimación, y consideró suficientemente alegado que la empresa había eludido SearchGuard.
Dicho de otro modo: Google perdió la vía judicial rápida contra el rastreo de sus resultados y, semanas después, apareció una barrera técnica. La secuencia es llamativa, pero no está probada como relación de causa y efecto, y ninguna de las dos partes la ha establecido públicamente.
Qué se rompe y qué no: herramientas SEO, Search Console y analítica
Esta es la parte práctica, y merece la pena separarla en tres bloques porque el efecto de las redirecciones goto de Google es muy distinto en cada uno.
Lo que sí se ve afectado: las herramientas SEO que leen la SERP. Los rank trackers, las APIs de resultados y las herramientas de inteligencia competitiva construyen su producto leyendo la página de resultados de Google. Al desaparecer la URL de destino del código, ese proceso se complica. El informe de septiembre de 2026 de Search Engine Roundtable apunta que varias herramientas de terceros ya han desarrollado soluciones alternativas, así que la interrupción parece haber sido más un obstáculo que un muro. Aun así, si tus informes de posiciones vienen de una herramienta externa, es razonable revisar con tu proveedor si el dato de las últimas semanas es completo.
Lo que no se ve afectado: Search Console. Los datos de impresiones, clics, CTR y posición media que ves en Search Console no salen de rastrear la página de resultados: te los entrega Google directamente desde sus propios sistemas. Por eso Search Engine Land no registró impacto alguno en Search Console, y por eso sigue siendo tu fuente de referencia. Si quieres afinar la lectura, en su día explicamos cómo interpretar el informe de IA generativa de Search Console.
Lo que no cambia: tu posicionamiento. No hay ningún indicio de que las redirecciones goto afecten al rastreo, la indexación o el orden de los resultados. Es una medida sobre cómo se sirve el enlace, no sobre cómo se decide quién aparece primero. Search Engine Land concluyó que el cambio «probablemente no tiene casi ningún impacto» para quien busca, más allá de no poder previsualizar la URL completa antes de hacer clic.
Qué significa esto para tu pyme
Traducido a decisiones concretas, las redirecciones goto de Google dejan cinco lecturas que estamos aplicando con los negocios a los que llevamos el posicionamiento.
- No cambies de herramienta por pánico. Antes de nada, pregunta a tu proveedor si su dato se vio afectado y en qué fechas. Una discontinuidad puntual en una gráfica de posiciones no significa que hayas perdido visibilidad.
- Ancla tus informes en datos de primera mano. Search Console y tu analítica web son tuyos y no dependen de rastrear a Google. Las herramientas externas son un complemento excelente para vigilar a la competencia, pero no deberían ser la única base de una decisión de negocio.
- Revisa las fechas antes de sacar conclusiones. Si notas un salto raro en tus posiciones entre julio y septiembre de 2026, contrasta con Search Console antes de atribuirlo a un cambio de algoritmo. Puede ser un artefacto de medición, no una caída real.
- Cuenta con que medir es cada vez más caro. Este movimiento se suma a una tendencia clara: la analítica de marketing depende cada vez más de datos propios. Lo vimos con el canal AI Assistant de GA4 y con la dificultad de medir el tráfico que llega desde asistentes de IA.
- La visibilidad en IA sigue su propio camino. ChatGPT, Gemini o Perplexity deciden a quién citan con criterios que no son los del enlace azul. Que Google proteja su página de resultados no cambia lo que te hace citable: contenido propio, verificable y con autoría.
Lo que todavía no se puede confirmar
Conviene ser explícito con los límites de la información disponible, porque sobre este tema se ha escrito mucho más de lo que se sabe.
Primero: no podemos confirmar que las redirecciones goto alteren el dato de referente que llega a Google Analytics 4 o a otras herramientas de analítica. Ninguna de las fuentes consultadas documenta un cambio en ese sentido, pero tampoco existe una declaración de Google que lo descarte. Segundo: no hay documentación oficial de Google sobre la medida, más allá de la frase del portavoz; no sabemos si el despliegue es global, si afecta a todos los tipos de resultado ni si es permanente. Y tercero: cualquier cifra que leas sobre «cuántas herramientas han dejado de funcionar» es una estimación de terceros, no un dato publicado.
Lo razonable, mientras tanto, es contrastar el efecto de las redirecciones goto de Google en tus propias fuentes y no reorganizar tu medición sobre una medida que ni siquiera tiene página de documentación.
Preguntas frecuentes sobre las redirecciones goto de Google
¿Las redirecciones goto de Google afectan a mi posicionamiento?
No hay ningún indicio de que lo hagan. Las redirecciones goto cambian cómo se sirve el enlace en la página de resultados, no cómo Google rastrea, indexa u ordena las páginas. Search Engine Land, que documentó el despliegue el 27 de agosto de 2026, no registró efectos en el posicionamiento ni en los datos de Search Console. Si ves movimientos en tus posiciones, la causa hay que buscarla en otro sitio.
¿Por qué ya no veo la URL de destino al pasar el ratón sobre un resultado?
Porque el enlace ya no apunta al sitio final, sino a google.com/goto con la dirección de destino codificada en un parámetro. El navegador muestra lo que hay en el enlace, y ahora lo que hay es la redirección de Google. Al hacer clic llegas igualmente a la web correcta: el cambio afecta a la previsualización, no al destino.
¿Van a dejar de funcionar mis informes de posiciones?
Depende de tu herramienta. Las plataformas que leen la página de resultados y se topan con las redirecciones goto de Google se vieron afectadas, pero según el informe de septiembre de 2026 de Search Engine Roundtable varias ya habían desarrollado alternativas. Lo sensato es preguntar directamente a tu proveedor si hubo huecos en la recogida de datos y en qué fechas, y contrastar ese periodo con Search Console antes de interpretar cualquier variación.
¿Ha explicado Google que el objetivo sean los rastreadores?
No de forma explícita. La única declaración oficial habla de «medidas técnicas contra formas cambiantes de abuso» para proteger sus servicios y a sus usuarios, sin mencionar rastreadores, herramientas de posiciones ni empresas de inteligencia artificial. Que el objetivo sean los raspadores de resultados es la interpretación del sector a la vista del contexto, incluido el litigio con SerpApi, no una afirmación de Google.
¿Tengo que hacer algo en mi web?
Nada técnico. No hay que tocar el sitio, ni la configuración de Search Console, ni las etiquetas de seguimiento. Lo único recomendable es revisar de dónde salen los datos de tus informes de SEO y asegurarte de que las decisiones importantes se apoyan en fuentes de primera mano y no solo en una herramienta externa.
En Vandelay llevamos meses viendo el mismo patrón repetirse: Google endurece el acceso a su página de resultados mientras la visibilidad se reparte entre más sitios de los que solíamos medir. Ya pasó con la actualización de spam de agosto de 2026, con el giro europeo sobre el parasite SEO y con el tráfico que se llevan las AI Overviews. La conclusión práctica es siempre la misma: cuanto más opaca se vuelve la medición ajena, más valen tus propios datos y más importa que te encuentren también los asistentes de IA. Si quieres que revisemos de dónde salen tus números y qué visibilidad real tienes hoy, eso es exactamente lo que hacemos en nuestro servicio de SEO y GEO.
Fuentes
- Search Engine Land: «Google confirms deploying goto URL redirects to search results links» (27 de agosto de 2026) — mecánica del cambio, cronología de las pruebas y alcance del despliegue.
- Search Engine Roundtable: «Google Search Rolling Out google.com/goto Tracking Parameters» (26 de agosto de 2026) — confirmación oficial y declaración del portavoz de Google.
- Search Engine Roundtable: «September 2026 Google Webmaster Report» — resumen mensual y nota sobre las soluciones alternativas de las herramientas de terceros.
- Search Engine Land: «Google loses key DMCA claims against SerpApi in scraping lawsuit» — resolución judicial del 20 de julio de 2026 y su alcance.
- Search Engine Journal: «Court Dismisses Google’s DMCA Claims Against SerpApi» — cobertura independiente de la misma resolución.
- The Register: «SerpApi asks court to dismiss Google web scraping lawsuit» (21 de febrero de 2026) — reclamaciones de la demanda y argumentos de la defensa.
Este artículo forma parte de nuestra guía sobre posicionamiento SEO y GEO. Si prefieres que lo hagamos por ti, mira nuestro servicio de posicionamiento SEO y GEO. Relacionado: Qué es Google Search Console: Guía completa · Errores comunes de SEO y cómo corregirlos.
Sobre el autor
Jehiel Ramos · CEO y consultor digital
Jehiel Ramos es CEO y consultor digital en Vandelay, la agencia de marketing digital que fundó en Barcelona en 2020. Con más de diez años de experiencia en marketing digital, dirige la estrategia de los clientes de la agencia en posicionamiento SEO y GEO (visibilidad de marca en Google y en asistentes como ChatGPT, Gemini y Perplexity), campañas de Google Ads y Meta Ads, diseño web orientado a conversión y automatización de marketing con inteligencia artificial, siempre con un enfoque de retorno medible y no de métricas de vanidad. Escribe en el blog de Vandelay sobre la evolución de la búsqueda, la publicidad digital y la IA aplicada al marketing, con datos verificados en fuentes primarias. Puedes contactar con él en vandelay@vandelay.es o a través de su perfil de LinkedIn.
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